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El aislamiento acústico: imprescindible también para muros interiores

Según el último Estudio Cuida tu Casa 2020 de calidad de vida, el ruido es el aspecto peor valorado de nuestras viviendas, por encima de otros aspectos de suma importancia como el confort térmico o la salubridad.

Cuando pensamos en una casa ruidosa nuestro primer pensamiento es siempre sobre ruidos molestos de la calle: tráfico, obras… pero sin duda, no debemos dejar de lado los sonidos molestos que puedan llegarnos de los vecinos o incluso desde otras habitaciones de nuestra propia casa.

Estos ruidos son una amenaza real. La OMS recomienda que el nivel de ruido ambiental no exceda los 40 dB para que, de este modo, se pueda obtener un descanso y recuperación adecuados durante el sueño. Una exposición a niveles superiores durante un año puede llevar a interrupciones de sueño e insomnio, además de afectar al rendimiento laboral y escolar.

Pero si, durante el mismo período de tiempo, el nivel de ruido nocturno es superior a 55 dB (el sonido que se produce en una calle muy transitada), podría causar a la larga hipertensión.

Para evitar todos estos efectos secundarios no deseados, un buen diseño acústico de los edificios es fundamental para nuestro bienestar, confort y salud.

Como sabemos, hay varias formas efectivas de disminuir de forma considerable el ruido que llega a nuestros oídos desde la calle, pero para disminuir el ruido de dentro del edificio, la solución pasa por reforzar los muros interiores.

Lo ideal es que, además del propio tabique o muro que hace las veces de partición, éste incorpore un material aislante como la lana de roca, como nos explica Mikel Solchaga, Responsable de Ventas de ROCKWOOL, expertos en este material.

A continuación te explicamos las distintas soluciones dependiendo de qué ruidos te quieres librar:

Particiones verticales en la vivienda propia

La convivencia no siempre es fácil, y si lo que te quita el sueño son los ruidos de otras habitaciones, la solución sería reforzar los tabiques interiores; según nos explica Mikel estos estarían compuestos por una estructura autoportante de canales y montantes de acero a la cual se atornillan, a cada lado, una o varias placas de yeso laminado, y en el interior de los montantes se colocan los paneles de lana de roca para cumplir con el objetivo de aislamiento acústico, pero que además aporta también mayor confort térmico, evitando que se pierda la temperatura deseada (calor o frío) entre estancias.

Particiones verticales entre distintos usuarios

Si el problema son vecinos ruidosos (de casas colindantes), desde ROCKWOOL nos proponen dos soluciones: la primera sería hacer la partición mediante tabiques ligeros dobles, es decir, será exactamente igual que la solución para muros interiores, pero la estructura autoportante de canales y montantes de acero debería ser, en este caso, doble.

La otra opción sería el trasdosado de placa de yeso laminado, que consiste en añadir un elemento ligero, mediante un entramado autoportante de una o varias placas de yeso laminado, a un muro base (muro o fábrica de ladrillo cerámico), y esto puede hacerse a una o ambas caras del muro. En el interior del entramado, como en los casos anteriores, irían los paneles aislantes de lana de roca.

¿Sirve este sistema para aislar del ruido exterior?

Sí, y de hecho es una muy buena opción cuando, por ejemplo, queremos un buen aislamiento para nuestra vivienda, que nos permita un mayor confort y ahorro energético, pero la comunidad de vecinos no lleva a cabo este aislamiento de la fachada.

En este caso aislaríamos desde el interior nuestra propia vivienda, y puede hacerse de dos formas: mediante trasdosado de placa de yeso laminado (como explicábamos en el punto anterior para los muros entre viviendas colindantes); o bien mediante trasdosado autoportante, un sistema de trasdosado de placa de yeso laminado con rotura de puente térmico de la estructura autoportante. Además, el panel de lana de roca volcánica cuenta con una ranura longitudinal que facilita la colocación y el encaje del aislamiento en el montante vertical de la estructura auxiliar del trasdosado.

Pero…¿cuáles son las ventajas de la lana de roca?

La lana de roca se mantiene inalterable ante variaciones de humedad y temperatura: no se dilata ni se contrae. Gracias a ello evita los puentes térmicos que se producen por juntas abiertas entre paneles, garantizando un aislamiento continuo y duradero.

A mayor densidad de aislante, mayor nivel de absorción acústica, por lo que se deberá adaptar la densidad a la tipología de ruido, si se trata de una vivienda o de un local, etc. Además, la lana de roca permite combinar diferentes densidades en un mismo producto, lo que amplía las posibilidades y asegura que la solución escogida está 100% adaptada a tus necesidades.

Por Cuida tu Casa|29 junio 2021|Confort acústico