Confort invisible: las reformas que no se ven son las que más se notan

Confort invisible: las reformas que no se ven son las que más se notan

Cuando nos planteamos mudarnos a una casa nueva o hacer reformas en nuestra vivienda, solemos pensar en cosas muy palpables, que se ven: decoración, quizás redistribución de espacios o modernizar estancias como la cocina y el baño.

Estas reformas son por supuesto necesarias y recomendables, sobre todo en casas muy antiguas. Pero si lo que buscas es mejorar la calidad de vida en tu hogar, debes saber que las reformas que más te van a ayudar en este objetivo son precisamente aquellas que no se ven: hoy hablamos del confort invisible.

Lo hemos visto especialmente este año tras los meses de confinamiento: se han seguido haciendo pequeñas modificaciones y mejoras en casa, sí, pero es cierto que cada vez somos más conscientes de que algunas reformas estructurales pueden tener un impacto mayor en el bienestar y confort que tengas en casa.

En este sentido, aquí te dejamos pistas de algunas de las reformas que no se ven pero que más afectan al confort:

Estanqueidad al agua

Es necesario vigilar y prevenir la aparición de posibles goteras y humedades que, más allá de problemas estéticos, pueden dañar estructuras de la vivienda y necesitar una reparación más compleja. Por eso es fundamental el correcto aislamiento e impermeabilización del edificio antes de que estos problemas puedan aparecer.

Tal y como nos aconsejan desde el departamento técnico de Danosa, “es muy importante velar por la estanqueidad al agua de otros espacios como fosos de ascensores, piscinas, aparcamientos o sótanos”.

Eficiencia energética

A la hora de plantear una reforma en nuestra casa o una rehabilitación de nuestro edificio, debemos tener en cuenta el ahorro energético y el uso de energías limpias que nos permitan tener ciudades más sostenibles, pero sin olvidar el confort térmico o acústico.

Los recursos más conocidos para paliar el frío en invierno y aliviar el intenso calor en verano son la calefacción y el aire acondicionado… pero el gasto que tengamos a causa de esta  climatización depende en gran medida, una vez más, del aislamiento térmico  y del estado y las características de los cerramientos de la vivienda: cuanto mejor aislada esté una vivienda, menor cantidad de energía tendremos que consumir para lograr un adecuado confort.

Confort acústico

España es un país muy ruidoso… pero en casa necesitamos tranquilidad. Seguro que te suena familiar: escuchas a los vecinos aunque no estén hablando fuerte; quizás el problema en tu caso viene del ruido exterior (tráfico, bullicio en zonas muy transitadas…); o incluso desde las propias estructuras de la casa (tuberías, pisadas, golpes en el suelo, radiadores…).

Debes saber que existe solución para todos estos ruidos (hay soluciones de aislamiento acústico que pueden reducir el ruido hasta en un 70%), y que la mejora será muy cualitativa y mejorará enormemente tu calidad de vida, en aspectos como el descanso, la concentración a la hora de trabajar o estudiar y, por supuesto, tú también ganarás en intimidad: ¡si tú no oyes a tus vecinos, ellos tampoco te oirán a tí!

Aunque a priori este tipo de reformas puedan parecer complejas y costosas, como nos cuentan desde Danosa “la inversión en la rehabilitación de nuestras viviendas  puede amortizarse en apenas 5 años.  Además de mejorar el confort y la calidad de vida de sus habitantes,  los inmuebles pueden revalorizarse hasta en un 25% tras una rehabilitación«. Por último no hay que olvidar,  que las viviendas no se podrán comprar ni vender,  sin el correspondiente certificado o etiqueta energética,  de la cual depende en gran parte su valor de mercado.  

Por Cuida tu Casa|5 enero 2021|Ahorro energéticoConfort acústicoConfort térmico