Faltan pocos meses para que comiencen a abrir las piscinas en muchas urbanizaciones o en una vivienda unifamiliar, es un divertimento que necesita un adecuado mantenimiento para asegurar que podamos disfrutar de ella sin averías.

Una de estas obras más frecuentes es la impermeabilización de la piscina, para protegerla frente a filtraciones o fugas de agua que pueden dar lugar a desperfectos mayores. ¡Y el momento perfecto es ahora! Así la tendrás a punto para el verano.

En primer lugar, ¿Cómo saber que tenemos fugas en nuestra piscina?

Debes hacer una exhaustiva revisión visual y comprobar si se observan algunos de estos síntomas:

  • Bajada del nivel de agua: si es debido a una fuga, el agua bajará tan rápido que se podrán apreciar marcas en las paredes.
  • Humedades en los materiales de construcción.
  • Si el agua se empieza a acumular en los alrededores de la piscina, significa que la fuga es ya importante y hay que actuar de manera urgente.

Pero, ¿por qué aparecen estas filtraciones?

Puede ser principalmente por dos causas: en primer lugar, por roturas en el sistema de presión; éste garantiza el buen funcionamiento de la depuradora de agua, pero si la presión es demasiado grande o las tuberías muy viejas, puede dar lugar a una rotura.

Menos frecuente es que la fuga se dé en el vaso de la piscina, debido por ejemplo a un mal diseño o a una construcción con materiales de baja calidad, por lo que siempre te recomendamos que confíes en profesionales de confianza que te aseguren el uso de materiales de calidad.

Uno de los sistemas para impermeabilizar correctamente la piscina y acabar definitivamente con las filtraciones, tal y como nos explica Mª Teresa Ruiz, Product Manager de línea de Cerámica en Grupo Puma, es usar un mortero estanco, a continuación un adhesivo cementoso especialmente formulado para su aplicación en piscinas y un mortero de rejuntado. «Con este sistema de tres pasos aseguraremos un acabado estanco y duradero para nuestra piscina».

La colocación de piezas cerámicas en piscinas debe asegurar la resistencia a la presión permanente del agua. La estanqueidad del vaso de la piscina debe asegurarse antes de proceder al encolado de las piezas.

Para la correcta impermeabilización de la piscina, es importante tener en cuenta estos aspectos:

  1. El grado de absorción de la pieza a colocar es un factor fundamental a la hora de elegir el adhesivo.
  2. Las piezas que vamos a colocar, así como las juntas, van a estar en permanente contacto con el agua y con los agentes químicos que se utilizan para su mantenimiento, por lo que es necesario asegurarse de que ambos productos son resistentes a estos agentes químicos (cloro, agua salada, cloración salina…).
  3. Las piezas cerámicas van a soportar grandes presiones producidas por el agua de la piscina, así como presiones negativas cuando vaciemos la piscina para su mantenimiento.
  4. En algunas zonas, el contacto con la humedad y con el aire, favorecerán el desarrollo de hongos y bacterias sobre las juntas, que debemos evitar en la medida de lo posible, utilizando un material de rejuntado adecuado.

Por eso, tal y como señala Mª Teresa, es fundamental “que los materiales usados para esta impermeabilización sean aptos para un contacto continuo con el agua y los agentes químicos utilizados para el mantenimiento de la piscina, si queremos evitar otra obra en el futuro cercano. Los acabados deben ser duraderos, con tratamiento antimoho, y los adhesivos de altas prestaciones”.

Así, vemos cómo impermeabilizar la piscina es una reforma sencilla, que no requiere mucho tiempo y que deja resultados duraderos. Pero eso sí, ¡es imprescindible realizarla de la mano de expertos y con materiales de construcción de calidad para asegurar resultados de 10 en tu piscina!

Por Cuida tu Casa|29 marzo 2021|Materiales y sistemas constructivosSalud