La rehabilitación de tu vivienda: una inversión de futuro

El confort y la calidad de vida en nuestros hogares dependen directamente del estado de conservación de los edificios.

¿Cuáles son las características de un edificio candidato a necesitar de una reforma o rehabilitación?

Mal estado de conservación general

En este apartado podríamos hablar de muchos aspectos de edificios, sobre todo de los más antiguos o los que no han pasado por un proceso de rehabilitación. Por ejemplo, sería el caso de problemas estructurales, accesibilidad o falta de seguridad (por ejemplo, frente a incendios).

Como ya tratamos en este blog, en el artículo Confort Invisible: las reformas que no se ven son las que más se notan, también podríamos hablar en este apartado de la importancia de vigilar y prevenir la aparición de posibles goteras y humedades que, más allá de problemas estéticos, pueden dañar estructuras de la vivienda y necesitar una reparación más compleja.

Por eso es fundamental el correcto aislamiento e impermeabilización del edificio antes de que estos problemas puedan aparecer. Es muy importante velar por la estanqueidad al agua de otros espacios como fosos de ascensores, piscinas, aparcamientos o sótanos.

Deficiencia energética y ausencia de confort térmico y acústico

Puede sonar muy genérico, pero estos dos elementos son actualmente los causantes de la mayor parte de problemas en nuestras viviendas,  además de fuente de gastos económicos por ingente demanda de energía eléctrica,  aire acondicionado  o calefacción.

Los recursos más conocidos para paliar el frío en invierno y aliviar el intenso calor en verano son la calefacción y el aire acondicionado… pero el uso que hagamos de esta  climatización depende en gran medida, una vez más, del aislamiento térmico y del estado y las características de los cerramientos de la vivienda: cuanto mejor aislada esté una vivienda, menor energía tendremos que consumir.

Otro elemento clave de nuestras viviendas es el confort acústico… y es que en general, el confort acústico no es el punto fuerte de las viviendas en España. Un ruido que causa  graves molestias e incluso problemas de sueño o salud, y que puede venir de los vecinos, de la calle o incluso desde las propias estructuras de la casa (tuberías, radiadores…).

La buena noticia es que hay solución para todos estos ruidos (hay soluciones de aislamiento acústico que pueden reducir el ruido hasta en un 70%), y que la mejora será muy cualitativa y mejorará enormemente tu calidad de vida.

Es la hora de la rehabilitación

Abordar y corregir estas deficiencias supone siempre una inversión de futuro porque aumentará el valor del inmueble,  mejorará su calificación energética,   y además, el ahorro en los costes y facturas de energía mejorará sensiblemente.

Aunque a priori este tipo de reformas puedan parecer complejas y costosas, como nos cuentan desde Danosa “la inversión en la rehabilitación de nuestras viviendas  puede amortizarse en apenas 5 años.  Además de mejorar el confort y la calidad de vida de sus habitantes,  los inmuebles pueden revalorizarse hasta en un 25% tras una rehabilitación».

El futuro no se concibe sin la eficiencia energética de nuestros edificios:  rehabilitación, aislamiento térmico,  y medidas encaminadas a optimizar los usos de energía no solo serán obligatorios en muy breves plazos,  sino que son una inversión segura.

Además, con las ayudas a la rehabilitación energética provenientes de los Fondos Europeos y que convocarán todas las Comunidades Autónomas, es una oportunidad de oro para abordar este tipo de reformas con unas mejores condiciones.

Por Cuida tu Casa|25 enero 2022|Ahorro energéticoConfort acústicoConfort térmico|