Cubiertas y terrazas, ¡espacios para disfrutar!

Nuestra forma de habitar las viviendas ha cambiado, el teletrabajo, las redes sociales, el ocio… todo ello hace que busquemos disponer de espacios amplios y llenos de luz: es aquí donde toma protagonismo las cubiertas y terrazas.

Cada vez son más valoradas las viviendas que disponen de estos espacios, que aumentan su funcionalidad, como zonas de ocio, jardines, piscinas, gimnasios, parking … Igualmente sucede en centros comerciales e industrias, que ven como pueden darles otros usos a estos espacios.

Sin embargo, los fenómenos climáticos como los que hemos tenido este año (Filomena, DANAS…)  someten  a las cubiertas a duras pruebas: lluvias torrenciales, granizo, nieve y otros fenómenos meteorológicos exigen que los sistemas de impermeabilización sean lo más fiables posible para mantener nuestras edificaciones en adecuadas condiciones de habitabilidad, salubridad y seguridad estructural.

Las humedades son la principal causante de las patologías de edificación, es por ello que a la hora de realizar la impermeabilización de la envolvente del edificio, tanto en sótanos como en terrazas y cubiertas, es fundamental elegir un sistema que además de garantizar la estanqueidad sea fiable, duradero y adecuado al uso.

Según un estudio de la Fundación Mussat, las cubiertas planas constituyen el primer elemento en número de patologías. Para evitarlas, existen productos de fácil aplicación para, tanto para obra nueva como para rehabilitación, seguros, duraderos y que nos van a permitir disfrutar de nuestras viviendas y edificios con la máxima seguridad.

Como nos explica Miguel A. Medina, Product Manager de la línea Impermeabilización de Mapei,  las impermeabilizaciones líquidas de poliuretano y las  cementosas nos permiten afrontar esta situación de forma satisfactoria. En ambos casos se trata de sistemas adheridos, continuos, sin solapes y de fácil aplicación y que nos aportan una fiabilidad y durabilidad de hasta 25 años de expectativa de vida.

    • Los sistemas base poliuretano son especialmente adecuados para obras de rehabilitación, ya que pueden quedar expuestos a los rayos U.V. siendo además muy resistente desde el punto de vista mecánico. Con ellos conseguimos resultados rápidos, duraderos y seguros, sin generar sobrecargas en la estructura y con un mínimo espesor. Además, al ser líquidos, se adaptan perfectamente a todo tipo de geometría de cubiertas y puntos singulares. Por si fuera poco, también son resistente a las raíces, por lo que podemos generar espacios verdes en las cubiertas y terrazas con total seguridad.
    • Los sistemas cementosos flexibles son muy versátiles, con ellos podemos acometer tanto impermeabilizaciones de obra nueva como de rehabilitación, así como piscinas. Son muy flexibles y rápidos de ejecutar, sin necesidad de emplear herramientas especiales. Al ser de base cementosa, podemos colocar el revestimiento directamente encima, con lo que nos evitamos tener que hacer recrecidos que encarecen y alargan el tiempo de ejecución de la obra. Igualmente, tiene un bajo espesor, de 2 mm., lo que los hace idóneo para, por ejemplo, rehabilitación de terrazas, donde suele haber problemas con las cotas.

En cuanto al coste, la facilidad y rapidez de ejecución, con menor repercusión de mano de obra, unido a la eliminación en muchos casos de capas de recrecidos, separadoras etc, hace que sean sistemas muy competitivos, y además con la tranquilidad que nos proporciona saber que hemos elegido un sistema duradero y fiable para que las humedades no nos impidan disfrutar de nuestras cubiertas y terrazas.

Por Cuida tu Casa|23 noviembre 2021