Energía residual: qué es y por qué debemos evitarla

Hay muchos factores presentes en nuestros hogares que pueden estar afectando a nuestra salud, aún sin saberlo. Una de estas cosas que pueden influir negativamente en nuestro bienestar es la electricidad residual o electrocontaminación que tengan nuestras casas. Pero, ¿qué es esto?

Los distintos dispositivos electrónicos, o incluso las bombillas o interruptores, pueden generar energía residual o ‘sucia’ que se irradia al ambiente de nuestro hogar. En algunas personas, esta contaminación puede llegar a tener un efecto negativo sobre la salud, con síntomas físicos que van desde dolores de cabeza hasta arritmias cardíacas e incluso puede aumentar el riesgo de enfermedades crónicas.

Es verdad que la gran mayoría de las personas no son sensibles a esta contaminación eléctrica, pero está demostrado que un pequeño grupo de la población sí es sensible a este tipo de contaminación: en concreto, entre el 3% y el 9% de la población.

¿Qué puedo hacer para evitarlo?

1. Elegir bombillas más saludables

Sin duda, la elección de bombillas más saludables son las incandescentes (de espectro completo).

Como regla general, hay que evitar las bombillas fluorescentes compactas rizadas o CFL, que trabajan a altas frecuencias (normalmente entre 10kHz y 40kHz), generando electricidad residual.

A priori, las luces LED evitan gran parte de este problema. Pero ojo, si al apagar las luces parece que aún ves luz, significa que por ellas sigue pasando luz residual. No te preocupes: también esto tiene solución, que pasaría por colocar un condensador de luz.

Además, debes evitar instalar interruptores atenuadores de luz, ya que también generan contaminación acústica.

2. Cuando apagues los aparatos electrónicos, hazlo del todo

Casi todos los dispositivos tienen una función de stand by que los deja ‘en suspensión’: bajar la tapa del portátil o apagar la tele solo con el mando a distancia son gestos cotidianos que generan energía residual. Por eso, lo más saludable sería desconectarlos directamente de la red eléctrica.

Además, este pequeño cambio de hábitos también nos va a permitir ahorrar energía y, por tanto, ahorrar también en la factura, ya que los aparatos dejarán de producir un gasto energético ‘invisible’.

3. Si utilizas regletas, mejor con interruptor

Este tipo de regletas permiten interrumpir el paso de la electricidad, de manera que no tendrás que estar desenchufando cada aparato, sino que con un solo botón impedirás que todos los aparatos conectados a esa regleta consuman energía residual.

En definitiva, hasta el más común de los electrodomésticos que tenemos en casa puede suponer, utilizado inadecuadamente, un factor de riesgo potencial para nuestra salud debido aa la energía residual que puedan emitir, ¿lo sabías?

Ante cualquier duda, puedes ponerte en contacto con un profesional para planificar, por ejemplo, la iluminación más eficiente para tu hogar y ayudarte a tener una casa saludable y ahorrando energía.

Por Cuida tu Casa|15 marzo 2021|Ahorro energéticoSalud