Impermeabilización de terrazas y cubiertas: la clave para evitar humedades y filtraciones

Las filtraciones de agua son el peor enemigo de los edificios. La mayor parte de las actuaciones de reparación y mantenimiento de los mismos se deben a problemas que el agua provoca, y que fundamentalmente derivan en humedades en el interior que llegan a dificultar la habitabilidad de los espacios interiores en muchos casos.

Las zonas más susceptibles de sufrir filtraciones de agua son las cubiertas y terrazas, entre otras. Las consecuencias de estas filtraciones pueden ser diversas: desde cuestiones estéticas (manchas, desconchones de pintura…) hasta deterioros graves que pueden afectar tanto a la salud de los habitantes como a la seguridad estructural del edificio.

La impermeabilización de terrazas y cubiertas juega un papel fundamental en la salud del edificio a lo largo de su vida útil. Una correcta impermeabilización es clave para evitar futuros e indeseados deterioros. Para ello, la prevención pasa por aplicar una solución impermeabilizante y duradera que resiste los cambios de temperatura y las agresiones ambientales.

Tal y como explica Antonia Segui, responsable de la Línea R (Línea de Reparación) de Grupo Puma, ‘nosotros ofrecemos un sistema de impermeabilización en base poliuretano de aplicación sencilla y rápida, que ofrece excelentes resultados en todo tipo de superficies y cubiertas, ya sea en obra nueva o rehabilitación”.

El proceso de aplicación consiste en lo siguiente:

  1. Preparación del soporte existente, para dejarlo firme, limpio y seco.
  2. Tratamiento de punto singulares, como bajantes, medias cañas, pequeñas fisuras, … redondeando las aristas de unión de elementos y facilitando la aplicación de la impermeabilización.
  3. Imprimación del soporte (utilizando productos especializados dependiendo de si se trata de superficies metálicas, de hormigón, cerámica o madera).
  4. Para la impermeabilización, aplicar al menos dos capas del producto impermeabilizante hasta conseguir el grosor necesario.
  5. Por último, debemos proteger la impermeabilización, bien mediante barniz, mediante acabados estéticos (por ejemplo, con cuarzo coloreado, acabado cerámico…)

Para aquellas zonas donde existe tráfico rodado, además, tal y como explica Antonia Seguí hay opción de colocar ‘una lámina geotextil en la capa de impermeabilización, aplicando fresco sobre fresco, así como el espolvoreo de arena de sílice, que mejora mucho la rugosidad, asegurando un correcto agarre de los neumáticos’.

Por Sandra Barañano|13 abril 2022|