Las cubiertas: punto clave para mejorar el aislamiento y eficiencia energética de tu vivienda

Mucho se habla en los últimos años de eficiencia energética, pero es cierto que a veces nos limitamos a pensar en reformas parciales para mejorar nuestras viviendas: cambio de ventanas, sistemas de climatización…

Pero lo cierto es que si queremos un cambio drástico en la eficiencia de nuestro hogar y una reducción significativa del consumo, el aislamiento térmico es la solución más completa a largo plazo.

La instalación de un aislamiento efectivo en inmuebles residenciales y comerciales puede reducir las necesidades energéticas en hasta un 70%.

Mucho se habla del aislamiento de fachada, pero hoy vamos a centrarnos en las ventajas de aislar correctamente la cubierta del edificio, ya que si esta no está en buen estado, puede ser un punto desde donde el aire caliente escapa y por donde entra el aire frío: se puede perder aproximadamente una cuarta parte del calor interior a través de la cubierta.

Aislar una vivienda o cubierta inclinada puede ayudar a:

  • Evitar la transmisión térmica
  • Aumentar la eficiencia energética de la vivienda
  • Ahorrar dinero en tus facturas de suministro energético
  • Reducir la huella de carbono del inmueble
  • Mejorar el confort durante el verano

Además, el aislamiento de cubiertas permite dejar volar la imaginación: ¿por qué no convertir el área de la buhardilla en un espacio habitable, como un dormitorio adicional, o bien transformar la cubierta de una vivienda en una preciosa terraza o tejado verde?

¿Cuánto se podría ahorrar aislando la cubierta?

Todos los hogares y negocios son diferentes. No hay, por tanto, una solución única para todos los casos, sino que más bien existen diferentes tamaños y dimensiones de cubiertas planas o inclinadas, y presupuestos y facturas dispares que cabe tener en cuenta.

La calefacción y el aire acondicionado equivalen a un demanda de entre el 35% y el 60% de la energía total de los edificios en todo el mundo.

El ahorro que tanto viviendas como negocios pueden llegar a obtener reduciendo sus facturas de suministro energético puede estar muy por encima de los costes de la inversión en un aislamiento para la cubierta, siendo por tanto rentable a medio y largo plazo.

Desde ROCKWOOL, expertos en aislamiento térmico y acústico, incorporan las últimas técnicas BIM para determinar los rendimientos térmicos necesarios para un proyecto. Esto ayuda a predecir los costes de un proyecto concreto, independientemente de cuál sea su tamaño y alcance.

La lana de roca: apuesta segura

Como material aislante, la lana de roca ofrece las máximas garantías. Desde ROCKWOOL indican que ‘además de su buen rendimiento térmico, destacan sus propiedades de resistencia al fuego y acústicas’.

La propiedad de que el material aislante sea resistente al fuego es especialmente importante en el caso de cubiertas donde se instalan paneles solares, ya que las instalaciones fotovoltaicas aumentan el riesgo de incendio, y un incendio debajo de un panel solar irradiaría el calor a la construcción subyacente, lo que se sumaría a la carga de fuego, aumentando la propagación y la intensidad del incendio.

En este sentido, “el aislamiento de lana de roca incombustible de ROCKWOOL -señalan sus responsables- es resiliente al fuego por naturaleza, conteniendo el fuego y ayudando a evitar su propagación”.

Además, eficiencia energética y sostenibilidad van de la mano. La roca volcánica es uno de los recursos más abundantes y sostenibles nuestro planeta, y estamos convencidos de que un uso inteligente de este material tan rico puede ayudar a no agotar otros materiales antes de que sea demasiado tarde.

Al instalar aislamiento creado con lana de roca, ayudamos a reducir la cantidad de energía que se necesita para calentar edificios y al mismo tiempo, ahorrar dinero en las facturas energéticas.

Por |23 enero 2024|Confort acústicoConfort térmicoMateriales y sistemas constructivos|