Las reformas de baño o cocina son de las más habituales en los hogares españoles. Si en tu caso los azulejos dan a la estancia un aspecto algo anticuado, con colores que hacen la habitación más pequeña, o si simplemente te apetece un cambio, hoy te proponemos una solución muy rápida y que cambiará por completo el look de tu baño o cocina: pintar los azulejos.

Además de ser una solución low cost (ya lo hagas tú mismo o contando con un profesional), le dará un nuevo aire a la habitación sin molestias para los habitantes de la casa; y lo mejor es su sencillez y rapidez.

Pero eso sí: no es una solución apta para todas las viviendas. Antes de lanzarte a renovar tu cocina o baño de este modo debes estar seguro, sobre todo en viviendas muy antiguas, de que no haya algunas baldosas ‘sueltas’ debido al paso del tiempo, la humedad, etc. En ese caso, te recomendamos  contar con un profesional y valorar la posibilidad de un cambio de alicatado.

La limpieza previa

Muchas veces no se da la importancia adecuada a este paso, pero es fundamental, ya que cualquier suciedad o mota de polvo se notará en el resultado final. Además, vamos a pintar sobre superficies generalmente brillantes, sobre las que los restos de grasa o suciedad pueden hacer que el esmalte no agarre.

Para limpiar es mejor usar disolvente en vez de limpiadores convencionales, ya que éstos, para dejar las superficies más brillantes, suelen dejar una película de silicona que pueden dificultar el agarre de la pintura.

Una vez limpio todo, hay que dejar la superficie totalmente seca antes de pintar. Lee bien las instrucciones del fabricante, pero en la mayoría de los casos no es necesario lijar ni aplicar imprimación antes de pintar.

Preparar el espacio

Como al pintar cualquier otra estancia, debes proteger las superficies que no vas a pintar para evitar que se ensucien. Saca fuera de la habitación todo lo que sea posible, aunque en este caso no podrás sacar la mayor parte del mobiliario (sanitarios, muebles de cocina, encimeras…). Para evitar que caigan restos de pintura sobre ellos, cúbrelos con plástico o rollos de papel, al igual que los interruptores, los enchufes, ganchos, grifos, etc.

Recuerda también que es muy importante que el espacio debe esté bien ventilado; en el caso de que vayas a pintar los azulejos de un baño interior, abre las ventanas del resto de la casa y utiliza una mascarilla.

Elegir pintura

Existen diferentes tipos y calidades, pero lo imprescindible es que sean capaces de adherirse al azulejo. El esmalte tiene una excelente adherencia y un resultado final más resistente y elástico que otras pinturas. Además, está disponible en distintos acabados: mate, brillo y satinado.

La ventaja de los esmaltes es que no necesitan imprimación previa, lo que facilita el trabajo; pero eso sí, quizás su aplicación es un poco más complicada si no tienes experiencia previa pintando, por lo que te recomendamos que encargues este trabajo a un profesional.

¡A pintar!

Una vez preparado el espacio es hora de ponerse con ello.  En cuanto a las herramientas, lo ideal es usar rodillos finos de esmaltar o similares. Es recomendable aplicar capas finas y sin cargar demasiado, así quedará una superficie más homogénea. Lo mejor es empezar aplicando la pintura en las juntas, con brocha o un rodillo pequeño, para seguir después con el resto de la superficie.

En función del color original del azulejo y del color de la pintura, es posible que se requieran hasta 2 o 3 capas para obtener un resultado óptimo. En ese caso, lo ideal es esperar 6 horas antes de la segunda capa.

El mantenimiento de un azulejo pintado

El esmalte para azulejos se seca desde fuera hacia dentro y alcanza su dureza máxima en unas 3 semanas. Pero no te preocupes, podrás seguir usando tu cocina o baño durante ese tiempo. Eso sí, es conveniente evitar la humedad los dos primeros días, extremando las precauciones, eso sí, con los golpes y roces. 

La ventaja de que la pintura para azulejos es que éstos mantendrán unas propiedades similares al azulejo sin pintar, por lo que el mantenimiento es el mismo: lavados periódicos con agua y jabones neutros, evitando herramientas que puedan rallar la superficie, como por ejemplo estropajos.

¿Te animas a pintar los azulejos de tu cocina o baño?

Recuerda que también puedes cambiar por completo los azulejos, ¡pide consejo a tu profesional o tienda de confianza para asegurar un resultado optimo!