¿Te pilló por sorpresa la nieve? Comprobar las cubiertas

Estas pasadas semanas, el paso de la borrasca Filomena ha dejado imágenes insólitas en nuestras calles… y problemas inesperados en nuestros edificios. Desde tuberías congeladas o rotas, hasta nieve acumulada en nuestras cornisas o balcones que hemos tenido que evacuar pala en mano.

Pero pasados los efectos iniciales, es importante revisar el estado de las cubiertas de los edificios para comprobar que no haya generado problemas más serios como goteras, humedades, o daños en techos y soleras.

Por eso, desde Sika aconsejan poner en práctica estos 5 pasos para comprobar el estado de la impermeabilización de las cubiertas:

  1. Acceder a la cubierta… pero siempre en condiciones atmosféricas favorables y con las medidas de seguridad adecuadas. No sería extraño que hubiera tejas o chapas que se hayan movido por la fuerza del arrastre de la nieve o canalones en mal estado, que dificulten cualquier tipo de intervención y pongan en peligro la seguridad de los técnicos.
  2. Una vez arriba, revisar el estado de la cubierta. Una vez asentado en la cubierta es recomendable realizar una inspección visual y revisar la impermeabilización para descartar filtraciones de agua y humedades.
  3. Retirar la nieve y el hielo. Cuando aún queda nieve blanda, lo más recomendable es  retirarla antes de que se convierta en hielo. Es importante no olvidar revisar los sumideros o canalones que tienen nieve, ya que se puede mezclar con residuos que hayan sido arrastrados, como ramas o gravilla, tardar en deshelarse y dificultar la evacuación del agua.
  4. Reparar los desperfectos de la membrana impermeabilizante. Cuando cae una gran cantidad de nieve o lluvia, es posible que pueda causar daños en los aislamientos térmicos y acústicos de edificios. En este caso, no solo debemos actuar para rehabilitar la impermeabilización sino también aprovechar la ocasión para, en caso de que sea necesario, incorporar soluciones certificadas que garanticen el buen comportamiento de la cubierta ante futuras nevadas o heladas. Es decir: estar preparados para la siguiente gran borrasca.
  5. Verificar la ejecución realizada. Es conveniente hacer una prueba de estanqueidad de la impermeabilización; así podemos comprobar que no existen problemas de filtraciones o humedades tras realizar el trabajo o reparación.

Eso sí, este trabajo de impermeabilización debe hacerse de forma precisa. Vicente Nava, Target Maket Manager de Cubiertas en Sika, expertos en soluciones de impermeabilización, señala un último punto importante: “Los trabajos deben ser siempre ejecutados por profesionales que conozcan cómo se mantiene y repara la impermeabilización de las cubiertas. Por eso, es importante la formación continua de los aplicadores, para garantizar una correcta puesta en obra de los materiales y la máxima durabilidad de la protección de los edificios frente a las inclemencias climáticas.”

¡Te resumimos los 5 pasos para comprobar tu cubierta!

  

Por Cuida tu Casa|26 enero 2021|AccesibilidadAhorro energéticoSalud