Cómo impermeabilizar tu piscina para evitar fugas de agua este verano
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Las vacaciones de verano ya han llegado para muchos y, lo mejor para sobrellevar el calor de estos meses y, a la vez, pasar un rato divertido, son los baños en la piscina. Muchas familias tienen la suerte de disponer de una propia en su jardín, de modo que pueden pegarse un chapuzón en cualquier momento sin tener que acudir a una pública. Impermeabilizar la piscina es una de las claves para que pueda durar el mayor tiempo posible sin tener que realizar reparaciones costosas. Para ello hablamos con Ignacio Hombrados, responsable de Impermeabilización de Danosa, que nos explica lo que debemos saber para impermeabilizar correctamente nuestra piscina.
Aunque tener una piscina en casa tiene muchas ventajas, hay que tener muy en cuenta que para poder disfrutarla en plenitud hay que cuidarla. “Las piscinas conllevan muchas labores de mantenimiento que van más allá de limpiarlas y cambiarlas el agua. Y una de ellas es bastante desconocida entre muchos usuarios.”, explica Ignacio. Se trata de la impermeabilización de la piscina. Aunque a muchos les cueste creerlo, “estas construcciones también necesitan protegerse frente a las filtraciones o fugas de agua, ya que estas pueden ocasionar importantes desperfectos en las viviendas o construcciones colindantes, así como en el terreno sobre el que están construidas.” El motivo de que las piscinas sufran fugas de agua “reside en su construcción, que no garantiza la estanqueidad al agua y no tiene demasiada resistencia a la presión.”, añade.

Por ello, la solución idónea es “realizar una obra de reforma o mejora para solucionar un problema que puede ser grave a la larga, sobre todo porque la piscina está a la intemperie, lo que aumenta el riesgo de que aparezcan fisuras.” Ignacio nos explica todos los pasos que debemos llevar a cabo para que nuestra impermeabilización se aplique de forma correcta:
1. En primer lugar, hay que utilizar un producto impermeabilizante que fije las juntas de la piscina y evite a su vez la aparición de fisuras por las que se pueda escapar el agua.
2. Antes de aplicar el producto hay que asegurarse de que la superficie está seca, limpia y libre de restos sólidos o irregularidades.
3. Normalmente estos productos hay que mezclarlos correctamente para lograr una masa sólida, por lo que hay que hacer esa mezcla concienzudamente para conseguir esa barrera impermeabilizante que deseamos. De hecho, se recomienda utilizar una batidora mecánica.

4. Con un rodillo se aplica la mezcla, que da lugar a una membrana elástica que se adhiere al soporte, de manera que asegura la fijación de las fisuras que puedan aparecer en zonas como el vaso de la piscina –la estructura que contiene el agua-.
5. Con dos capas es suficiente para asegurar la impermeabilización, aunque se recomienda incorporar una fibra de vidrio a modo de refuerzo entre capa y capa.
6. Una vez terminado, se deja secar entre cuatro y ocho horas, según la temperatura ambiente.
Así, vemos cómo impermeabilizar la piscina es una reforma sencilla, que no requiere mucho tiempo y que deja resultados duraderos. Es importante tenerlo en mente ante los chapuzones veraniegos, pues con una simple obra se evitan los riesgos de que una fisura en la piscina nos pueda estropear el verano.